ROBERTO HOYOS CASTAÑO

1929 –

Político y servidor de la Ciudad.

Por: Guillermo Duque Gómez

Hijo de don Roberto y doña Ana, vio la luz en esta ciudad el 23 de septiembre de 1929, según el folio 251 del Libro XXXI de Bautismos de nuestra Parroquia de la Asunción.

Bachiller de la Universidad de Antioquia en 1950, pasó a estudiar Ciencias Económicas en la misma Universidad, de la cual egresó en el 55.

No detalló aquí sus actividades en diversos campos de carácter público y privado, antes de ser elegido para los Cuerpos de Representación Popular. Sin embargo, deben recordarse sus loables faenas en la Proveeduría Departamental, en los Bancos Cafetero y del Comercio, en la Gerencia de Teléfonos del Ferrocarril de Antioquia y en la de su Oleoducto, en la Central de Abastecimientos y Plazas Satélites de Medellín. Cargos en que demostró la honradez de su manejo, sus habilidades y cordura, su dominio de las finanzas, su talento reflexivo y austero.

En 1966, bien seguro del afecto de muchos por su limpia y útil trayectoria, se lanzó al ruedo político. Y salió ungido para nuestro Concejo y para la Diputación antioqueña.

En el 70 llegó a la Cámara, donde se mantuvo hasta el 86, cuando entró al Senado. Desde aquel año 66 ha sido aquí miembro del Cabildo y muy eximio conductor de masas.

En el 90 debió abstenerse de lanzar su nombre para Cuerpos Colegiados, ya que, por elección de la Asamblea, en el mes de enero del 89 se instaló por dos años en el cargo, bien difícil por cierto, de Contralor General de Antioquia.

Si no es por ceguedad voluntaria, jamás nadie podrá desconocer lo que significa el Dr. Hoyos Castaño en el progreso de la Marinilla urbana y de sus ruralías. En todos los campos de la Educación, de lo social, de la Salud, de la Cultura, de la Religión, de su partido, del Arte, del Bienestar público, en fin, se ha visto la obra de su mano. Nada de lo nuestro le ha sido ni es ajeno. Incluso las Colonias residentes en Bogotá y Medellín.

Nunca un Legislador oriundo de la comarca oriental había hecho tanto por ella. Que lo digan asimismo, como nosotros, Guarne, San Vicente, Concepción, El Carmen, El Peñol, Guatapé, San Luis, pueblos de nuestro circuito electoral, cuando no tenían hijos propios en curules del Parlamento.

En un cuaderno que se publicó en 1984 se puede ver la nómina de hasta 133 auxilios o aportes, ya de su pecunio, ya del Erario, que esta Ciudad de un modo u otro le debe al Dr. Hoyos. En esa época desempeñaba la Vicerrectoría de la Cámara y merced a ello y a él fue posible volver a editar el famoso “Cantón de Marinilla”, del Padre Ulpiano Ramírez Urrea y además publicar los nuevos libros acerca de don Román Gómez y del Dr. Eleuterio Serna, encomendados, en su orden, al Dr. Luis Duque Gómez y al Profesor Raúl Gutiérrez Vélez. Al último, casi nuestro hermano, por su amor a esta Ciudad, le publicó también, pero ya desde la Contraloría, un hermoso volumen que contiene decenas de versos escritos en Colombia sobre Bolívar el Libertador.

Dios mediante, le han de quedar muchos años de vida, que sabrá seguir empleando en beneficio de estas tierras que tanto ama y que noblemente agradecidas lo aman a él.