PRESBITERO JORGE RAMON DE POSADA Y MAURIZ

1756 – 1835
Segundo Libertador de Antioquia. Prócer de la Independencia.
Padre del Oriente Antioqueño.

Por: Amanda Gómez Gómez

Fue Cura Párroco de Marinilla por espacio de 48 años. Nació en Medellín el 23 de abril de 1756. Murió en Marinilla el 15 de enero de 1835, a la edad de 79 años. Había iniciado aquí su ministerio el 4 de agosto de 1787. Su relevante figura aparece en los últimos decenios de la Colonia y en los periodos de la Emancipación y principios de la República, con tan notable brillantez y altura en lo espiritual, patriótico, humanístico y social, que fue llamado en su época “Segundo Libertador de Antioquia”, “Verbo de la Libertad” (con acento apostólico) y “Plasmador de la Raza del Oriente Antioqueño”, especialmente en su jurisdicción eclesial del antiguo Cantón de Marinilla – que abarcaba una extensa región entre las márgenes del Rionegro y del Magdalena -, de la que se fueron desmembrando numerosas parroquias.

Recibió en el Colegio – Seminario de San Bartolomé doctorado en derecho Canónico y Civil, como también su ordenación sacerdotal por manos del arzobispo Virrey D. Antonio Caballero y Góngora, esta última el 17 de diciembre de 1780, regresando a Medellín sin aceptar la Vicerrectoría del Colegio – Seminario, la cual le fue ofrecida en vista de su saber y brillantes cualidades personales. Elemento civilizador, catalizador y formidable impulsor del desarrollo, descuajó selvas, abrió caminos, levantó puentes, descubrió y puso a producir salinas. Fundador de Cocorná en 1793, sembró también allí la primera caña de azúcar, enseñando su cultivo y elaboración. Estableció en Marinilla un taller de mantas y de lienzos, bajo la dirección de maestros traídos de Bogotá y del Socorro (Santander). Igualmente creó en esta ciudad la primera Escuela Pública que existiese en la comarca, sosteniéndola con su propio pecunio, la que a mucho honor lleva hoy su nombre. Reconstruyó además, con el aporte de su dinero y con el trabajo de sus esclavos, el templo parroquial, con esmero.

Actuó como Vicepresidente del Serenísimo Colegio Constituyente y Electoral reunido en Rionegro, del cual salió la primera Constitución dada para la Provincia de Antioquia – expedida el 21 de marzo de 1812 -, haciendo sentar en ella importantes cláusulas relativas a libertades y derechos ciudadanos, desconocidos hasta entonces.

El Dr. Jorge Ramón de Posada y Mauriz, también llamado “el Sacerdote Prócer”, fue un personaje de magnánimo corazón, demostrado en el acto más solemne de su vida, cuando en la Ciudad de Marinilla – año 1813 – en ceremonia solemnísima dio libertad a 83 esclavos suyos. Les dijo entonces: “Hijos Míos, desde hoy sois libres, iguales a mí…”. Les entregó su carta de libertad y a cada matrimonio una fanegada de tierra para edificar su casa. No consintió que en adelante le volvieran a llamar “amo”, sino “amigo”. Uno de dichos esclavos, Bernardo Posada, llegó más tarde a ser Coronel de la República.

Reconocido por su patriotismo, este consanguíneo del Héroe de San Mateo puso al servicio de la Emancipación buena parte de su gran fortuna, sosteniendo soldados y familias patriotas. Brazo derecho de José María Córdoba y de D. Juan del Corral, recorrió la Provincia antioqueña para encender con su verbo el fuego de la libertad. Siempre leal a Bolívar, nunca disminuyó su admiración hacia él.

En colaboración con el Mayor José Urrea y otros distinguidos patriotas, el Sacerdote Prócer organizó la primera fuerza que salió de Antioquia para la Campaña del Sur al lado de Nariño, compuesta por jóvenes marinillos, voluntarios de selección (1813 y 1814). De los 125 muchachos que lo formaron, muy pocos regresaron con vida, entre ellos dos hijos de la Heroína Simona Duque de Alzate.

Cuando Córdoba llegó a Nare para emprender la campaña Libertadora de Antioquia, el Dr. Posada coadyuvó en lo que hizo para facilitar la entrada de aquél en la provincia, tras la huida de Marinilla, mediante audaces estratagemas, del Comandante realista Mauricio Villalobos, quien tenía el cargo de D. Carlos Tolrá de hostigar al levita y a su pueblo. Llegó Córdoba a esta ciudad y reintegró su cansada tropa con unidades jóvenes y valientes. A raíz del combate de Chorros Blancos, llevado a cabo el 12 de febrero de 1820 contra D. Francisco Warleta – en el cual fue sellada la libertad de Antioquia -, el Sacerdote Prócer estuvo con 400 hombres por los lados de Santo Domingo, hasta el triunfo definitivo. Se le llamó, desde entonces, el “Segundo Libertador de Antioquia”.