PBRO. JOSE MARIA GOMEZ GIRALDO

18884-1961
Virtuoso y progresista sacerdote.

Por: Gonzalo Salazar Arbeláez

Hijo de D. José María y doña María Jesús, nació en el paraje “Zahorí”, Municipio de Marinilla, el 31 de mayo de 1884. Murió en Medellín, de modo casi repentino, el 15 de febrero de 1961.

Vivió con sus padres en la vereda de “Barbacoas”, e inició sus estudios en la escuela rural de “Montañita” (dirigida por su propia hermana Dolores), de donde pasó a la Escuela Urbana de Niños de esta Ciudad. Los estudios secundarios los inició en el Colegio de San José, dirigido en aquel entonces por los hermanos Cristianos, desde 1898 y hasta 1900. Allí sobresalió por sus grandes talentos y excelente conducta.

Llamado por Dios al Sacerdotal entró al Seminario Conciliar de Medellín como trabajador humilde, con la concesión de realizar sus estudios eclesiásticos al mismo tiempo; sobresaliente en sus estudios, obtuvo una beca para continuarlos, hasta llegar a su elevación como Ministro de Dios.

Ordenado por el Excmo. Sr. Manuel José Caycedo el 1o.  De noviembre de 1910, se desempeñó con lujo de competencia y siempre como Cura Párroco, en la América desde 1911; en El Peñol desde 1922; en Guarne desde 1936 y en Marinilla desde 1942 hasta su muerte.

Todas las parroquias en donde ejerció su magnífica labor pastoral, lo recuerdan con gran cariño y estiman las obras que realizó, ya como constructor o reparador de templos, cementerios, casas curales, ya como fundador de centros educativos de diverso grado.

En esta Ciudad de Marinilla realizó obras imponderables como la costosa reparación de nuestra iglesia parroquial, el inicio de la nueva Casa Cural, la remodelación del Cementerio, la organización de la Casa Campesina y reforma de la Beneficencia. Compró, además, los terrenos para un nuevo asilo de Ancianos.

El padre José María Gómez Giraldo fue un sacerdote colmado de virtudes, de nobles aspiraciones de progreso y operario de obras de mucho aliento a beneficio de la comunidad.

Agrega el Dr. Mauricio Ramírez, que consagró especial atención a la enseñanza de la Doctrina Cristiana, a la acción católica, a las misiones campesinas y llevó los consuelos de nuestra santa Religión hasta las más apartadas de las regiones de la parroquia y hasta los más desheredados de la fortuna.

Sus restos mortales, repatriados desde Medellín, se guardan con veneración en la capilla de Jesús Nazareno de esta ciudad, que dirigió espiritualmente por algo más de 19 años.