PBRO. GUILLERMO GOMEZ RESTREPO

1874 – 1954
Sabio y Santo Sacerdote

Gómez Restrepo Guillermo

Por: Guillermo Duque Gómez

Al Padre Juan Botero y al Dr. Mauricio Ramírez debo en mucho los informes empleados en estas páginas acerca de Guillermo Gómez Restrepo, sabio y santo, cumbre intelectual y moral de que se ufanan Marinilla, su tierra, y la Iglesia de Antioquia, (Me valgo, además, de los conocimientos personales habidos en su propia casa, por amistad con la familia de doña Enriqueta Arbeláez de Gómez – cuñada suya – y por don Juan, sobrino del Arzobispo Vicente, con quienes vivió en Medellín).

Hijo de don Máximo y doña Luisa, llegó al mundo el 7 de febrero de 1874.

De nuestro Colegio de San José lo sacó don Máximo para enviarlo al Colegio Mayor del Rosario, donde se graduó en Filosofía y Letras. Por lo mismo fue un poco tardío su ingreso en las Aulas que desde niño lo llamaban a su real vocación. Y por eso también parecía muy hecho (“Jecho” como decimos los antioqueños) cuando el 3 de mayo de 1903 el Arzobispo Joaquín Pardo lo hizo Sacerdote, cumplidos ya los 29 años. Con todo, aquella madurez fue de suma utilidad a la iglesia en campos diversos, en especial cuando lo tuvo como Censor de obras históricas, teológicas, de filosofía y de doctrina.

En el año mismo de su ordenación marchó a La Ceja, poblado en que fue Coadjutor y luego cura. Su padre, don Máximo, era Juez allí desde antes y continuó siéndolo por largo tiempo.

Después manejó la Parroquia de El Santuario, de 1913 al 17, cuando por la fama de su bondad (desde La Ceja y para siempre, se le dio el diminutivo) y de su cordial energía, el señor Cayzedo lo puso a regir el Seminario, en reemplazo del Padre Abel Naranjo. En el 26 lo sucedió nada menos que Juan Manuel González Arbeláez. En agosto de 1928 se cumplió el traslado, desde la vieja casona de Caracas con Palacé, al hermoso local de la Calle de la Paz.

En 1937, de Promotor Fiscal de la Curia pasó a una Canonjía.

En el 41 se desempeñó como examinador Prosinodal y en el 47 fue Penitenciario, cargos todos ellos que dan fe de la suma confianza que le tenían el Prelado y el Capítulo.

En abril del 54, ya de 80 bien servidos años, Roma lo elevó a la Dignidad de Protonotario Apostólico. Siete meses más tarde Dios lo quiso a su lado. Murió el Padre Guillermo Gómez Restrepo el 18 de noviembre, a los 51 años de sacerdocio, rodeado de amor y admiración en virtud de sus excelsos méritos.