PBRO. BENJAMIN URREA GIRALDO

1886 – 1976

Ilustre Levita, educador distinguido. Rector del Colegio.

Por: Gildardo Castaño Duque.

Nacido en El Peñol el 4 de enero de 1886 en el hogar de D. Heliodoro y doña Natividad. Fue bautizado el 7 del mismo mes por el P. Tiberio Gómez. Estudió primeras letras en la escuela de su pueblo natal y, por consejo de su maestro D. Jesús Cuartas y teniendo en cuenta su gran rendimiento, fue enviado por sus padres al Seminario de Medellín, establecimiento elegido por él mismo.

El 1o. de noviembre de 1910 recibió allí la orden del Presbiterado, de manos del Ilmo. Sr. Manuel José Cayzedo.

Inició sus funciones sacerdotales en Marinilla, como coadjutor del P. Mateo de J. Toro, en el mismo año de su ordenación y hasta 1914. Al dejar el Pbro. Emilio Botero González la Rectoría del Colegio de San José, la Junta Directiva de éste reconoció en el P. Urrea a un hombre digno y capacitado para ocupar el cargo. Efectivamente lo desempeñó desde 1915 hasta 1922, con gran brillantez.

En 1922 fue nombrado Cura de Envigado. Ejerció allí su apostolado hasta 1925, año en que fue trasladado a cumplir el mismo cargo en Girardota, donde laboró por espacio de 8 años.

En mayo de 1933 volvió a Marinilla, como Cura, para suceder al Padre Toro. En esta Ciudad desplegó todas sus virtudes. Preocupado por todo progreso, luchó ampliamente por el bien espiritual y material de sus feligreses; compró imágenes para el culto, e introdujo en él reformas con mucha prudencia; dio principio a varias Asociaciones de Acción Católica; estableció la práctica de las Misiones en diferentes veredas de la parroquia; hizo notables mejoras a la vieja Casa Cural; en compañía de la Madre Margarita, superiora del Instituto Giraldo, reedificó la Casa de la Beneficencia poniéndola al cuidado de las Hermanas de la Presentación, quienes tenían bajo su tutela un gran número de niñas huérfanas; también se esforzó por mejorar el Cementerio, con lo que éste logró un aspecto más digno. Finalmente, creó la “Sociedad del Mutuo Auxilio», le prestó servicios inmedibles a la población, en especial a todas aquellas personas de más bajos recursos económicos.

En enero de 1939 el Pbro. Benjamín Urrea Giraldo debió dejar la Parroquia de Marinilla para ser Síndico y Profesor en el Seminario Conciliar de Medellín, Ciudad en la que también ejerció el profesorado en varios colegios. Posteriormente ocupó un asiento en la Silletería de los Canónigos de la Catedral Arquidiocesana.

A la edad de 90 años lo vieron morir sus parientes y amigos, el 20 de julio de 1976, en su casa del centro de Envigado.