JUAN NEPOMUCENO JIMENEZ HOYOS

1801 – 1862

Prócer de la Independencia en Cartagena y Boyacá

Por: Mauricio Ramírez Gómez

(En “La Gloriosa Ciudad de Marinilla” – Apartes).

En el año de 1813 estuvo en Marinilla el Coronel José María Gutiérrez de Caviedes (alias “El Fogoso”) buscando adeptos para la causa de la Independencia y apoyo para el ilustre Precursor.

El Fogoso habló al pueblo desde los balcones de la casa del Dr. Jorge Ramón de Posada en inmediatamente se formó aquí una Compañía de 125 plazas de voluntarios, en la cual se alistaron presurosamente los más distinguidos jóvenes de la Ciudad. Se distinguía en aquel grupo un joven de apenas trece años de edad: Juan Nepomuceno Jiménez. Había nacido en Marinilla el 17 de diciembre de 1801, en el hogar de D. Alejo y doña María de la Luz. (Era hermano, por tanto, de Fabián y Ramón, próceres de la Independencia igualmente y de Valerio Antonio, años después primer Obispo de Medellín y Antioquia).

Esta brillante Compañía de 125 plazas salió de Marinilla en 1813 a las órdenes del Mayor José Urrea, fue la primera fuerza regular con que Antioquia contribuyó a la Guerra Magna. En ella hizo parte Juan Nepomuceno de la Guardia Presidencial en Bogotá, en el año de 1814 y luego fue de los soldados que libraron los combates del Norte de la República.

Estuvo en Cartagena en el sitio Legendario de 1815. Hizo toda la Campaña de Venezuela y estuvo con Bolívar en Puerto Cabello y después también con él en la inmortal Batalla de Boyacá.

(A principios de 1846 – afirma el Padre Ulpiano Ramírez – figura como Vocal en el Concejo de Marinilla).

En nuestras desgraciadas contiendas civiles, combatió siempre en favor de los principios tutelares de la democracia cristiana.

Estuvo en los combates de San Bartolo, Carolina, La Honda, Santo Domingo y Cali, hasta que el 11 de abril de 1862, en el Combate de Cabuyal, peleando como bravo al lado de Rafael María Giraldo y de Julio Arboleda, cayó muerto al pie del cañón enemigo. Fue entonces cuando el gran Arboleda lo apellidó “el Néstor del Ejército Antioqueño”.

Dos años después de su muerte, en el año 1864, cuando las fuerzas restauradoras de Antioquia se organizaron para devolver a esta Provincia la Libertad y la Justicia, el Coronel Obdulio Duque dio a uno de los batallones de su gloriosa División Giraldo, el nombre de Batallón Jiménez, en honor del comandante Juan Nepomuceno, que había rendido su vida en defensa de las Instituciones Cristianas y de la Confederación Granadina. El Batallón Jiménez fue factor decisivo de triunfo en la célebre Batalla de Cascajo, el 4 de enero de 1864.