JUAN CLIMACO ARBELAEZ GOMEZ

1844 – 1916
Militar, Político, empresario y poeta.

Por: Amparo Ramírez Cuartas

General, Político, parlamentario, empresario.

Nació en El Peñol, el 30 de marzo de 1844 y murió en Bogotá el 21 de junio de 1916.

Hijo del matrimonio marinillo D. Fermín Arbeláez y doña María Gómez. Casado con doña Enriqueta Urdaneta.

 Padre de los profesionales Clímaco y Carlos Arbeláez Urdaneta. Hermano del Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia, el DR. Vicente Arbeláez Gómez, Abuelo del Pbro. Enrique Pérez Arbeláez, famoso botánico; bisabuelo del Arzobispo de Bogotá y actual primado de Colombia, Mario Revollo Bravo.

Estudió en el Colegio de San José de Marinilla, por los años de 1859.

General de la República, con el General Daniel Aldana fue el brazo derecho del Dr. Rafael Núñez en el movimiento Regenerador. Jefe de la fuerza que en defensa del gobierno se organizó en Chapinero.

Acompañó a su hermano el Excmo. Sr. Vicente Arbeláez en su destierro y estuvo con él en la ciudad de Roma por los años de 1866.

Suplente en la Cámara de Representantes, en 1869, Representa principal en 1870; Representante suplente en 1873 y Senador en 1888.

Fundó en Medellín, donde vivió por algún tiempo, el tranvía de Mulas, el 23 de octubre de 1887; éste partí de la plazuela de la Veracruz y terminaba en El Edén, después del Bosque, y hoy el Jardín Botánico Joaquín Antonio Uribe. La ruta iba por la carrera Carabobo. Empresa que vendió más tarde a una compañía belga, la cual sostuvo aquel primitivo sistema de transporte por algunos años.

Escribió, en asocio de D. Manuel Tiberio Salazar, una Gramática Castellana que permaneció inédita.

(Lo anterior, sobre datos facilitados por D. Gonzalo Salazar Arbeláez).

Es bueno recordar que Arbeláez fue el destinatario de la famosa carta escrita el 2 de agosto de 1893, en Ibagué, por D. Jorge Isaac – el romántico autor de “María” – donde puede leerse:

“(…) Mi querido Juan Clímaco: Te doy un estrecho abrazo. (…) Honrándome demasiado, más de los que puedo merecer, han publicado allá (en Medellín) algunos amigos esa poesía a la Tierra de Córdoba, la tuya, la de tantos hombres ilustres, que bien merecen mi amor y mi admiración. Ojalá no juzgues pobre y ruin la ofrenda mía: Ha sido hecha con el alma. (…) Pero oye: si aquí en este lugar (Ibagué) me dan tumba prestada, que pronto envíe Antioquia por mis huesos: a ella le pertenecen; y tú y mis amigos haréis que lo sepulten en el Valle de Medellín o cerca de la tumba de Córdoba, (…)”.

Muerto Isaac en el 95, Juan Clímaco Arbeláez luchó en asocio de D. Camilo Botero Guerra y otros para cumplir los deseos del insigne personaje, lo que se logró en 1904. Ahí está el motivo, no para todos claro, de que sus cenizas reposen desde aquel año en el Camposanto de Medellín.

(Informe del Dr. Guillermo Duque Gómez).