JOSE MARIA RAMIREZ VARGAS

Valiente Militar. Héroe de Cascajo.

Por: Guillermo Duque Gómez

A pesar de una intensa búsqueda no he logrado saber dónde y cuándo nació el después General José María Ramírez, hijo de don Felipe y doña Joaquina Vargas. Aunque desde muchacho estuvo en Marinilla, creo que vio la luz en San Vicente, si bien por ambos lados lo irrigó sangre de mi cara ciudad.

El Dr. Mauricio Ramírez pasó muy de largo por la imagen de este prócer, su allegado. El General fue primo hermano de José María Ramírez Gómez («Palomo» llamaban a éste), abuelo de dicho médico—historiador. Y apenas le dedica unas líneas cuando habla de los preliminares de la Batalla de Cascajo.

De Monseñor Ulpiano Ramírez Urrea entresaco las fechas que tienen que ver con Ramírez Vargas, así:

Ya que por 1849 figura como alumno del Colegio de San José, debió estar muy joven cuando en el 54 renunció a la Registraduría de Instrumentos Públicos en Marinilla, para irse a luchar contra el dictador Melo.

Teniente Coronel, estuvo en las acciones de Playas, Carolina, Santo Domingo, en los años 60 y 61 y de Manizales en el 62, como Jefe del Estado Mayor del Sur. De vuelta, se dedicó a organizar el nuevo grupo de reserva que se formó en Marinilla.

En diciembre de 1863, Pascual Bravo, Gobernador de Antioquia, quiso darle Una sorpresa a Obdulio Duque, jefe de los marinillos que intentaban rebelarse contra él. Duque marchó hacia El Santuario, y dejó a Ramírez Vargas la tarea de sacar del poblado a don Pascual y a su gente, lo que cumplió con su batallón, a golpes de lanza, el mismo día 13. De tal modo pudo el Jefe Duque volver a su centro de operaciones. Al año siguiente, el 4 de enero, en Cascajo, Ramírez demostró su constancia de campeón.

El 16 de noviembre de 1873 llegó a ser Prefecto de Oriente, cargo que volvió a desempeñar en el 75.

En la Guerra del 76 fue del Estado Mayor de la División «Giraldo». No le tocó el desastre de «Morrogordo», cerca de Manizales, en abril del 77: se hallaba enfermo en Marinilla cuando murieron por defender su causa Obdulio Duque y el Coronel Cesáreo Gómez, también hijo de esta Ciudad. Un puñado de conservadores y otro de liberales no veían derecho el gobierno de Tomás Rengifo en Antioquia, disgusto sordo al principio, estalló en guerra el 25 de enero del 79. Los alzados de la Comarca Oriental iban al mando de José María Ramírez Vargas. En “El Cuchillón», al este de Medellín, los legitimistas lograron vencer a los Generales Lucio Estrada, Abraham García y Ramírez. Es fama que en medio de la lucha, al verse sin munición, los hijos de Oriente se defendieron lanzando buñuelos y libras de panela. A Ramírez, lesionado allí, para salvarlo un primo lo condujo a campos de Guarne.

Suena otra vez en 1884, como miembro de la Legislatura de Antioquia.

Cuando en 1885 el Gobernador Luciano Restrepo dio el mal paso de apoyar a los radicales contra Núñez, voló en defensa del Poder legítimo, al frente de un batallón de paisanos. Vuelta la paz, tomó Ramírez al sosiego de su casa y solar.

Las últimas noticias que de él nos da el Padre Ulpiano se refieren a octubre del 85, cuando estuvo como Director del Presidio en Medellín y luego a diciembre, al pasar a la Inspección del Camino entre la capital de Antioquia y Puerto Berrío.

Lo que dije de su cuna, lo digo de su muerte: no he podido saber dónde ni cuándo lo llamó Dios a su Reino.

Añado que fue sobrino, por don Felipe, de don Sacramento Ramírez y hermano (lo tengo por seguro) de la esposa del Dr. José María Giraldo y Vargas, ambos también aquí presentes en efigie por su calidad de próceres en el campo civil.