JOSE MARIA BOTERO RAMIREZ

1817 – 1902 Abogado modelo y ciudadano ejemplar.

Por: Ulpiano Ramírez Urrea, Pbro.

(Entresacado, del “Cantón de Marinilla”), por Guillermo Duque Gómez

Hijo de D. José Ignacio y doña Custodia, vio la luz en El Santuario – aún de Marinilla -, el 8 de febrero de 1817, como se ve por el folio 241, Libro VI de Bautismos, de nuestra Parroquia.

De sólo 16 años, en 1883, daba ya lecciones de curso elemental en una escuela de “Perico”, lugar cerca de su aldea. Un año más tarde vino a Marinilla como maestro y en el 38 alcanzó la honra de ser alumno fundador del Colegio de San José.

Que le rindió el esfuerzo lo dice bien el hecho de haber sido, en el 39, candidato a la Cámara Provincial, en competencia nada menos que con el Párroco Valerio Antonio Jiménez, quien logró el triunfo a mediados de agosto.

En 1846 fue Presidente de la Asamblea Electoral del Cantón de Marinilla y el 49 Jefe Político del mismo.

La constitución de 1853 nos dividió en tres Provincias: Antioquia, Medellín (con capitales respectivas en las ciudades homónimas) y Córdoba, capital Rionegro. Formaban esta última los viejos cantones de Marinilla, Rionegro y Salamina. La Legislatura o Asamblea Provincial se reunió en el mes de noviembre de tal año en la ciudad vecina, bajo la presidencia del Padre Valerio Antonio Jiménez y la vicepresidencia de D. José María, colegio que organizó la nueva división territorial con la experta guía de dichos ilustres paisanos.

En febrero de 1856 fue comisionado, en compañía del Padre Vicente Arbeláez – Cura de Marinilla y Rector del Colegio de San José -, con mediación de D. Antonio Gómez Arbeláez, para negociar con el Dr. Ulpiano Urrea un lote que había sido del padre Isidro Gómez con destino al mismo colegio. Terreno en que D. Eusebio Arboleda construyó luego, por contrato con aquellos comisionados, el famoso local que sirvió hasta no hace mucho. El Padre Isidro fue aquel maestro que formó sacerdotes y ciudadanos de gran valía en la antigua escuela que, sin humos, bajo su regencia difundió saber y piedad a lo largo y ancho de la comarca.

El Colegio de San José había dado sus primeros pasos y continuaba marchando en la casa del mismo padre Gómez – muerto en 1824 -, no lejos del templo colonial de Jesús Nazareno.

Reconstituida la unidad de Antioquia por ley del 14 de abril del 55, en los dos años siguientes, 56 y 57, asistió a las Legislaturas Provinciales, hombro a hombro con personajes como Eliseo Arbeláez y José María Giraldo Vargas.

El 2 de diciembre del año 70, el Dr. Pedro Justo Berrío creó sociedades de fomento en cada cabecera departamental (así se llamaron las Provincias) y en cada distrito. El 15 de aquel mes escogió a D. José María para la de Oriente con el médico Jesús María Gómez, el abogado Antonio María Pineda, el general Obdulio Duque, El Pbro. Emigdio Ramírez, D. Carlos Moreno, D. Emigdio Gómez, D. Gonzalo Duque, D. Manuel Tiberio Salazar, D. Vicente Ramírez y el Dr. Vicente Vargas, ciudadanos todos ellos de mérito calificado. Bajo tan sabia dirección la luz de Oriente volvió a brillar, tras el eclipse que padeció entre los años 60 y 64.

En varias épocas fue miembro también del Concejo Municipal de Marinilla.

 Casado con doña Mariana Ramírez Peláez, por su hijo D. Pedro fue abuelo de Monseñor Emilio Botero González, inolvidable Obispo de Pasto, en vía hoy de beatificación.

Murió D. José María el 1o. de agosto de 1902 (folio 447, libro VII del Despacho Parroquia de Marinilla).