Joaquín Henao Gómez

Este hombre social desde temprana edad mostro gran liderazgo innato, natural; Pacho o Juaco, como popularmente se le conocía, siempre mostro esas características, iniciando sus recorridos con sus vecinos, en jornadas de acompañamiento y dirección en las cusas comunitarias en espacios sociales como el convite y la minga, en las cuales se apersonaban de resolver las dificultades y en mejorar las condiciones de vida y en acometer las obras que las vecindades requieran.

El esfuerzo mancomunado, la unión de voluntades, en torno a un fin común, fueron perfilando ese liderazgo que lo acompañaron en todo momento.

Su formación en tareas pesadas del agro, fueron inculcando un carácter fuerte y de diciplina social para enfrentar las diferentes vicisitudes en que se ve abocado el ciudadano en cotidianidad, siempre tuvo como premisa la defensa del débil, del desposeído y no permitía, mientras estuviera en su alcance, dejar que se abusara o se fuera injusto con personas humildes o indefensas.

Joaquín en sus años de vida siempre los disfruto y elaboro en comunidad. La defensa civil, incipiente en su época, conto con su concurso. Diferentes actividades deportivas como el ciclismo y el futbol, encontraron en el su impulso.

La lucha popular, las reivindicaciones sociales y la justa reclamación por unos servicios públicos acordes con la capacidad de pago de las gentes fueron su desvelo; emprendió tareas quijotescas, mostrando su gran capacidad de liderazgo y acción para acometer brechas y extender redes de acueducto y alcantarillado.

Su efectividad en procesos de envergadura con el acompañamiento de las comunidades sorprendió por hacer tareas inmensas en corto tiempo, por contar también con la voluntad dispuesta de gestes vecinas comprometidas.

Con su coordinación, se emprendieron grandes acueductos y alcantarillados de mas de 50 kilómetros de colocación de tubería madre, como el de los Alpes a los saltos, entre otros.

Fue uno de los fundadores de la convergencia cívica cultural y democrática por Marinilla, y uno de los precandidatos en la primera consulta para participar en la elección popular de alcalde, fue concejal por el movimiento cívico, fue inspector forestal y estuvo en muchas organizaciones sociales, cívicas y culturales, en donde mostro claridad y defensa de las causas populares.

En momentos difíciles en los que tuvo que hablar y defender el patrimonio social, el patrimonio público, para que primara el interés de la comunidad y no los intereses privatizadores y neoliberales, le toco salir del país y asilarse en España, mientras, la tolerancia y el respeto por la opinión del otro volvieran a reinar en su País. Su dolor de patria y el ser trasplantado a un hábitat extraño para él, ser desplazado de su medio natural, deterioraron su salud, y fue así como su ultimo suspiro lo sorprendió en España nuestra madre patria.

Tomado del perdió el Marinillo edición 29 de marzo del 2005.