ELISEO ARBELAEZ GOMEZ

1835 – 1861
Jurista. Militar. Fogoso y elocuente orador.

Por: Alfonso García Isaza.

(De sus apuntes para la historia del Colegio de San José).

Hijo de D. Fermín y doña María Jesús, de la vieja cepa Marinilla y hermano del más tarde gran arzobispo, nació en 1835 este notable personaje, orador famoso y valerosísimo guerrero. Estudió en el Colegio de San José durante el rectorado de su hermano el padre Vicente, quien lo mandó después al Instituto que dirigía en Medellín el Dr. Pedro Antonio Restrepo. Posteriormente se graduó en Derecho y Ciencias Políticas en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, en Bogotá.

Nombrado Fiscal de uno de los juzgados Superiores de Medellín, se dio a conocer como jurista en materia penal y como notable orador. Más tarde se desempeñó como Prefecto del Departamento del Centro.

En 1858, como Representante al Congreso, codeose con los maestros de la elocuencia: Carlos Holguín llegó a decirle a un amigo: “Los mejores oradores de esa época éramos Arcesio Escobar, Eliseo Arbeláez y Yo”.

Casi adolescente, en 1854 intervino contra la dictadura de Melo, formó el Batallón Oriente y en calidad de Oficial del Batallón Marinilla hizo toda la campaña hasta que cayó Bogotá. En 1860 terció contra la revolución de Mosquera y asistió al célebre combate de Manizales, donde se firmó la Esponsión, tratado que fue a defender el mismo Eliseo Arbeláez ante el Gobierno General, como representante del Gobierno de Antioquia y del jefe de las Fuerzas legitimistas. El presidente Ospina y su ministro Sanclemente improbaron la Esponsión y fue entonces cuando Arbeláez escribió en Bogotá el famoso artículo “Antioquia no se suicida”, que le valió anatema de los mandatarios nacionales, quienes prefirieron continuar la lucha que poco después dio al traste con el Gobierno legítimo. A pesar de todo, al regresar a Antioquia decepcionado y seguro del triunfo de la revolución de Mosquera, hubo de acceder a las súplicas de su íntimo amigo el Dr. Rafael María Giraldo, Gobernador de aquel Estado Soberano y de nuevo se hizo cargo del Comando de las fuerzas de Marinilla. Entonces luchó en San Bartolo y firmó el parte dirigido al Secretario de Gobierno sobre los resultados del combate.

Tan bella juventud, tan impetuoso valor, fueron rotos por la muerte en la espantosa jornada de Carolina el 16 de junio de 1861, a la edad de 26 años, frente a los invasores revolucionarios que venidos de la Costa Atlántica dirigía el General Santo domingo Vila. Marceliano Vélez, su compañero en la lucha, al dar cuenta de su muerte le aplicó la estrofa del poeta a Girardot: “Vivió para la Patria un solo instante vivió para su gloria demasiado y siempre vencedor murió triunfante”. El Jefe de Estado Mayor de las fuerzas antioqueñas, D. Abraham García en el pate del combate informa: “(…) Ha muerto el General Eliseo Arbeláez; es decir, hemos perdido una División” …

El Batallón Oriente, por disposición del Gobierno Departamental siguió llamándose Batallón Arbeláez, en recuerdo de su esclarecido comandante. Y la legislatura del Estado de Antioquia, en decreto que expidió el mismo año, lo declaró “Benemérito en grado heroico” …

A lo dicho por el Dr. Alfonso García Isaza, el Dr. Guillermo Duque Gómez añade: Casó en Marinilla con doña Mercedes, vástago de D. Antonio Gómez Arbeláez y de doña María Jesús Gómez Hoyos.

Por su hija, del mismo nombre de su esposa, fue abuelo del Dr. Roberto Urdaneta Arbeláez, presidente de Colombia y por la hermana de éste, doña Susana, bisabuelo de Monseñor Alberto Uribe Urdaneta, Obispo de Sonsón – Rionegro y más tarde arzobispo de Cali.