CESAREO GOMEZ HOYOS

1834 – 1877
Muerto en la jornada del 5 de abril de 1877,
defendiendo la causa de sus convicciones

Gómez Hoyos Cesáreo

Por: Mauricio Ramírez Gómez
(De su Historia del Colegio de San José)


Hijo de D. Juan Nicolás y de doña María Josefa, el más tarde Coronel Cesáreo nació en Marinilla el 19 de abril de 1834.

En el Colegio de San José de esta ciudad hizo brillantemente sus estudios de segunda enseñanza, bajo el rectorado del después Arzobispo de Bogotá, Vicente Arbeláez Gómez. De Marinilla pasó a Medellín, al Colegio del Estado, hoy Universidad de Antioquia, en donde optó al título de doctor en Jurisprudencia.

Apenas contaba 20 años de edad cuando se organizó en esta Ciudad aquel glorioso escuadrón que se llamó “Batallón Marinilla”, en el cual nuestra juventud fue a cubrirse de gloria en Bosa, Tres Esquinas y sitio de Bogotá, a las órdenes de Rafael María Giraldo, Obdulio Duque y Eliseo Arbeláez, para derrocar, en 1854, la ominosa dictadura de Melo. De ese Batallón formó parte Cesáreo Gómez, quien se distinguió por su indomable valor, contribuyendo al esplendor de aquel día de gloria para la República y en el cual cayó el dictador. Entonces fue cuando el “Batallón de Marinilla” conquistó para la ciudad “La Bandera Monumental” de la que tanto nos ufanamos.

Restablecida la paz, desempeñó el juzgado del Circuito de Sopetrán durante los años de 1859 y 60.

En la guerra del 60, en que perdieron la vida Rafael María Giraldo, Juan Nepomuceno Jiménez, José María Gómez Hoyos, Gabriel Naranjo y Luis Gómez, el Coronel Cesáreo luchó con denuedo en Santo Domingo. El Tambo y Carolina, hasta que hecho prisionero fue llevado a Cartagena y encerrado en las bóvedas de Bocachica.

El 4 de enero de 1864 estuvo en “Cascajo” al lado de Obdulio Duque. Herido salió de esta batalla crucial.

En 1873 y 1875 desempeñó papel importantísimo en la Legislatura del Estado.

En 1876, a pesar de considerar imprudente la guerra que Antioquia le hacía al Gobierno General de la Unión, como buen antioqueño disciplinado tomó armas en la famosa “División Giraldo” y bajo las órdenes del General Obdulio Duque comandó valerosamente el “Batallón Gómez”

Combatió con denuedo en Garrapatas y vuelto a Manizales, en el asalto de Morrogordo – 5 de abril de 1877, – cayó mortalmente herido, al lado de Obdulio Duque. Corría abundantemente su sangre y y casi moribundo se le intimó rendición. Entonces, haciendo un supremo esfuerzo, partió su espada en dos para que el enemigo supiera que un marinillo de su talla no sabía rendirse.

A lo anterior, agrega el Dr. Alfonso García Isaza: en tronco de una descendencia notable; su nieto Jesús Aníbal Gómez ha sido considerado como mártir de la fe Católica, por haber muerto confesándola a costa de su vida en la revolución española de 1936. Era por entonces seminarista Claretiano. El sobrino de éste, igualmente Claretiano, P. Carlos E. Mesa, uno de los más notables escritores de la actualidad colombiana, es también, por tanto, descendiente suyo.