ANTONIO GOMEZ GOMEZ

1889 – 1954
Alcalde Modelo. Hombre cívico y culto.

Gómez Gómez Antonio

Por: Bertha y Rebeca Gómez Giraldo

Hijo de Fulgencio Gómez Gómez y María Jesús Gómez Ossa.

Nació en Marinilla el 13 de Junio de 1889. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Urbana de la ciudad y los de bachillerato en el Colegio de San José.

Laboró para las Rentas de Antioquia en los Municipios de El Jardín, San Vicente, Titiribí, El Carmen de Viboral y Marinilla.

En la Ciudad de Rionegro trabajó en el campo del comercio y estuvo vinculado como Contador al Batallón “Grupo de Caballería Carvajal” de la misma población. Fue Alcalde de Jericó y de Marinilla. En esta última ocupó el cargo durante varios períodos, distinguiéndose por sus acendrados valores cívicos, respeto y afecto por las gentes, sin distingos políticos ni sociales, imparcialidad en el ejercicio de la justicia y reconocimiento de la dignidad de la persona humana.

Hombre de excepcional don de gentes, exquisitas maneras, prestigio y autoridad que lo llevaron a desempeñar la dirección de la ciudad con dignidad y dinamismo.

Trabajó en equipo con los Alcaldes del Oriente Antioqueño, con quienes se reunía a menudo para discutir y analizar los problemas en común, así como para luchar contra los flagelos de aquellos momentos, como el contrabando de licores y las bandas de asaltantes de la propiedad que en la época se convertía en denominadores comunes de los pueblos de Oriente.

Sirvió a su patria con entrega total y desinterés económico.

Servir y amar a las gentes fue su lema permanente. Era el amigo de todos y nunca su personalidad claudicó ante intrigas o imposiciones.

En los aciagos días que siguieron al 9 de abril de 1948, se colocó a la altura de las circunstancias y vivió con valor aquellos acontecimientos históricos. Impartió órdenes precisas para proteger la honra y vida de todos los ciudadanos, sin consideraciones políticas o de otra índole. Ayudó en forma especial a Rionegro, a la cual amaba entrañablemente como Ciudad vecina y lugar en el cual se desenvolvió parte de su vida.

Estuvo casado con la señora Edelmira Giraldo Salazar y fueron seis sus hijos.

Su muerte, acaecida, en la Ciudad de Medellín el 30 de Junio de 1954, fue el momento desbordante para expresión más auténtica del afecto, de valoración y aprecio de quienes fueron sus amigos. Sus restos mortales pasaron del Cementerio de San Pedro a la Cripta de la iglesia de San José de dicha ciudad.